jueves, 20 de febrero de 2014

Poesía en el aula: «Poema 4», de Pablo Neruda

David Biarge ha recitado con entusiasmo otro poema de Pablo Neruda.

Pablo Neruda

Poema 4


Es la mañana llena de tempestad 
en el corazón del verano.

Como pañuelos blancos de adiós viajan las nubes,
el viento las sacude con sus viajeras manos.

Innumerable corazón del viento
latiendo sobre nuestro silencio enamorado.

Zumbando entre los árboles, orquestal y divino,
como una lengua llena de guerras y de cantos.

Viento que lleva en rápido robo la hojarasca
y desvía las flechas latientes de los pájaros.

Viento que la derriba en ola sin espuma
y sustancia sin peso, y fuegos inclinados.


Se rompe y se sumerge su volumen de besos
combatido en la puerta del viento del verano.

Pablo Neruda

Poesía en el aula: «Dame la mano», de Gabriela Mistral

Alba Planchart ha prestado su voz a los versos de Gabriela Mistral para darnos la mano.

Gabriela Mistral

Dame la mano

A Tasso de Silveira 
Dame la mano y danzaremos;
dame la mano y me amarás.
Como una sola flor seremos,
como una flor, y nada más...

El mismo verso cantaremos,
al mismo paso bailarás.
Como una espiga ondularemos,
como una espiga, y nada más. 

Te llamas Rosa y yo Esperanza;
pero tu nombre olvidarás,
porque seremos una danza
en la colina y nada más...

Gabriela Mistral

Poesía en el aula: «Un soneto me manda hacer Violante...», de Lope de Vega

Hoy hemos asistido a todo un recital de poemas emocionante, cuando pensé en esta actividad no imaginé que los alumnos se involucrasen tanto. Una de mis alumnas, refiriéndose a sus compañeros,  me ha preguntado «¿Por qué no pestañean?», pienso que está muy claro que la poesía puede tener un lugar en el aula y en nuestras vidas.

Después de escuchar a Berta, hemos podido acercarnos al soneto clásico de la mano de Víctor Paniello que ha recitado a Lope de Vega.

Félix Lope de Vega y Carpio

Un soneto me manda hacer Violante...

Un soneto me manda hacer Violante
que en mi vida me he visto en tanto aprieto;
catorce versos dicen que es soneto;
burla burlando van los tres delante. 
Yo pensé que no hallara consonante,
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto,
no hay cosa en los cuartetos que me espante. 
Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando. 
Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.

Félix Lope de Vega y Carpio

Poesía en el aula: «Alba», de Federico García Lorca

Esta tarde, Berta Arqué iniciará nuestro recital de poemas en el aula con «Alba», de Federico García Lorca.

Federico García Lorca

Alba

Mi corazón oprimido
siente junto a la alborada
el dolor de sus amores
y el sueño de las distancias.
La luz de la aurora lleva
semillero de nostalgias
y la tristeza sin ojos
de la médula del alma.
La gran tumba de la noche
su negro velo levanta
para ocultar con el día
la inmensa cumbre estrellada. 
¡Qué haré yo sobre estos campos
cogiendo nidos y ramas,
rodeado de la aurora
y llena de noche el alma!
¡Qué haré si tienes tus ojos
muertos a las luces claras
y no ha de sentir mi carne
el calor de tus miradas! 
¿Por qué te perdí por siempre
en aquella tarde clara?
Hoy mi pecho está reseco
como una estrella apagada.

Federico García Lorca

miércoles, 19 de febrero de 2014

Poesía en el aula: «Me dijo una tarde…», de Antonio Machado

Eric Serrano ha recitado unos bellos versos de Antonio Machado.

Antonio Machado

Me dijo una tarde…

Me dijo una tarde
de la primavera:
Si buscas caminos
en flor en la tierra,
mata tus palabras
y oye tu alma vieja.
Que el mismo albo lino
que te vista, sea
tu traje de duelo,
tu traje de fiesta.
Ama tu alegría
y ama tu tristeza,
si buscas caminos
en flor en la tierra.
Respondí a la tarde
de la primavera:
Tú has dicho el secreto
que en mi alma reza:
yo odio la alegría
por odio a la pena.
Mas antes que pise
tu florida senda,
quisiera traerte
muerta mi alma vieja.

Antonio Machado

Poesía en el aula: «Poema en diez versos», de Pablo Neruda

Carles Carrasco ha inaugurado hoy nuestros recitales de poesía en el aula con un poema de Pablo Neruda.

Pablo Neruda

Poema en diez versos


Era mi corazón un ala viva y turbia
y pavorosa ala de anhelo.

Era la primavera sobre los campos verdes.
Azul era la altura y era esmeralda el suelo.

Ella —la que me amaba— se murió en primavera.
Recuerdo aún sus ojos de paloma en desvelo.

Ella —la que me amaba— cerró los ojos. Tarde.
Tarde de campo, azul. Tarde de alas y vuelos.

Ella —la que me amaba— se murió en primavera.
Y se llevó la primavera al cielo. 

Pablo Neruda

Poesía en el aula

El libro de texto que utilizamos este curso nos propone unos poemas y un planteamiento de la poesía que me ha parecido demasiado encorsetado. Podemos teorizar tanto como queramos sobre la poesía, incluso hablar de ella como instrumento didáctico, pero la poesía es sentimiento, es magia… tiene un alcance que trasciende manuales de retórica, estudios sobre figuras literarias, tratados sobre métrica o acentuación.

Por ello  —y teniendo en cuenta el divorcio entre los temarios de Lengua y literatura castellana de la ESO y la Literatura real como arte, no como materia— he pensado que sería una buena idea que mis alumnos pudieran escoger un poema sin limitaciones, para aprenderlo y recitarlo en clase, para compartir las sensaciones que produce la poesía. Con una alternativa para aquellos a quienes todavía les cuesta expresarse en público, para ellos la posibilidad de acercarse a la poesía como poetas, escribiendo versos y dejando que sus poemas los reciten otros.

Parece que cualquier actividad debe ser documentada con un número considerable de objetivos, pero aquí sólo vamos a tener uno: dejar que la poesía nos seduzca, porque «es un arma cargada de futuro».